junio 1, 2021
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Recemos por los jóvenes que se preparan para el matrimonio con el apoyo de una comunidad cristiana: para que crezcan en el amor, con generosidad, fidelidad y paciencia.

Oración

Señor Padre Bueno que nos Manifestaste en tu Hijo Jesús
el rostro del amor incondicional de un esposo fiel,
hoy te ofrecemos la vida de tantos jóvenes
que han recibido de Ti la vocación al matrimonio.
Que tu Espíritu Santo los guíe y moldee sus corazones
para que crezcan juntos en un amor que se hace camino paciente,
entrega diaria generosa, fidelidad luchada, fecundidad alegre.
Ilumina a nuestras comunidades para que los acompañen
con acierto en la construcción de su proyecto común,
apoyándolos en sus búsquedas y su fe.

Oración de ofrecimiento
Padre Bueno, sé que estás conmigo.
Aquí estoy en este nuevo día.
Pon una vez más mi corazón junto con el Corazón de tu Hijo Jesús,
que se entrega a mí y que viene a mí en la Eucaristía,
que tu Espíritu Santo me haga su amigo y su apóstol,
disponible a su misión de compasión.
Pongo en tus manos mis alegrías y esperanzas,
mis trabajos y sufrimientos,
todo lo que soy y tengo,
en comunión con mis hermanos y hermanas de esta Red Mundial de Oración.
Con María, te ofrezco mi jornada por la misión de la Iglesia
y por las intenciones de oración del Papa y de mi Obispo para este mes. Amén.

Actitudes

  • Valorar y mostrar la vocación matrimonial. Tomaré tiempo conversar con jóvenes cercanos que han recibido la vocación al matrimonio, escuchar sus inquietudes y dar esperanza en este camino. Encarno en mi vida aquello de lo que hablo. “Necesitamos encontrar las palabras, las motivaciones y los testimonios que nos ayuden a tocar las fibras más íntimas de los jóvenes, allí donde son más capaces de generosidad, de compromiso, de amor e incluso de heroísmo, para invitarles a aceptar con entusiasmo y valentía el desafío del matrimonio ” (Papa Francisco Amoris Laetitia nº40).
  • Crecer pacientes en el camino del amor. Dialogaré con quien amo, tomando tiempo para pensar y sentir antes de hablar y, actuar con ternura. “En el horizonte del amor, central en la experiencia Cristian del matrimonio y de la familia, se destaca también otra virtud, lago ignorada en estos tiempos de relaciones frenéticas y superficiales: la ternura” (Papa Francisco Amoris Laetitia nº28).
  • Ser fieles en las dificultades. En medio de dificultades, miraré con amor la historia común recorrida perdonándonos y abriendo futuro juntos. “En el mundo actual también se aprecia el testimonio de los matrimonios que no sólo han perdurado en el tiempo, sino que siguen sosteniendo un proyecto común y conservan el afecto” (Papa Francisco Amoris Laetitia nº38).
  • Hacer camino con apertura, verdad y generosidad. Estaré disponible para dar un paso a la vez sin buscar abarcarlo todo de golpe, haciendo lugar al otro y mostrando con amor mis sentimientos e ideas. “Las crisis matrimoniales frecuentemente se afrontan de un modo superficial y sin la valentía de la paciencia, del diálogo sincero, del perdón recíproco, de la reconciliación y también del sacrificio” (Papa Francisco Amoris Laetitia nº41).
  • Alegres en la entrega y la vida compartida. Dejaré pasar con alegría las incomodidades que el otro me genera fortaleciendo la unión. “Los esposos nunca estarán solos con sus propias fuerzas para enfrentar los desafíos que se presente. Ellos están llamados a responder al don de Dios con su empeño, su creatividad, su resistencia y su lucha cotidiana, pero siempre podrán invocar al Espíritu Santo que ha consagrado su unión, para que la gracia recibida se manifieste nuevamente en cada nueva situación” (Papa Francisco Amoris Laetitia nª74).
VikiJunio 2021