El conflicto es una construcción grupal que se gesta y se alimenta en los gestos y en las palabras que los miembros del grupo nos dirigimos unos a otros.

Los verdaderos procesos de diálogo piden tiempo, paciencia y escucha para que las personas construyan una confianza que les permita “abrir el lado invisible de la conversación”.

El Santo Padre, a través de El Video del Papa, centra su mirada en el diálogo como “camino para mirar la realidad de una manera nueva, para vivir con pasión los desafíos de la construcción del bien común”. Pide frenar la polarización que nos divide y rezar para que ya “no queden espacios de enemistad y de guerra”.